Con más de 350 cervecerías repartidas entre Arica y Magallanes, una nueva generación de consumidores dispuesta a pagar por productos con identidad y un mercado que podría duplicar su tamaño en la próxima década, la cerveza artesanal chilena atraviesa uno de los momentos más interesantes de su historia. Sin embargo, la clave para los maestros cerveceros locales está en encontrar los canales adecuados para dar a conocer sus productos, abrir nuevos negocios y conectar con un público profesional que valore la calidad detrás de cada botella o lata.
Las cifras reflejan esa evolución. De acuerdo con el análisis de Informes de Expertos, el mercado nacional de cerveza artesanal alcanzó un valor de USD 173,82 millones en 2025 y se proyecta que llegue a USD 334,19 millones en 2035, con un crecimiento promedio anual de 6,9%. Detrás de ese avance confluyen varios factores: consumidores que privilegian productos premium, el auge de las microcervecerías, la búsqueda de sabores diferenciados, el crecimiento del turismo gastronómico y una oferta que hoy apuesta por la innovación en recetas y procesos productivos.
Aunque la cerveza artesanal representa apenas entre el 1% y el 2% del volumen total producido en el país, su impacto es mucho mayor cuando se analiza el valor agregado que genera. Se trata de una industria intensiva en conocimiento, mano de obra especializada y desarrollo local, donde cada proyecto suele construir una identidad propia ligada a su territorio, sus ingredientes y la historia de quienes están detrás de la elaboración.
Esa diversidad también se expresa en el mapa cervecero nacional. Valdivia mantiene su reconocimiento como capital cervecera de Chile gracias a una tradición que se remonta al siglo XIX, mientras que regiones como Biobío, Coquimbo, Magallanes y la Metropolitana concentran polos de producción que han sabido posicionarse con propuestas cada vez más sofisticadas. A ellas se suman decenas de emprendimientos que han encontrado en ingredientes locales una forma de diferenciarse, incorporando frutas, mieles, hierbas o insumos propios de cada zona.
Al mismo tiempo, el consumidor chileno también ha cambiado. Hoy existe un interés creciente por cervezas de menor graduación alcohólica, estilos experimentales, productos sin aditivos y elaboraciones que incorporan prácticas sostenibles. Las IPA continúan liderando las preferencias, pero las cervezas frutales, las sour (más ácidas) y las versiones sin alcohol ganan terreno impulsadas, especialmente, por consumidores jóvenes.
La innovación también llegó a las plantas productivas. Cada vez más cervecerías incorporan herramientas basadas en inteligencia artificial, sensores conectados a Internet de las Cosas (IoT) para optimizar la producción, controlar inventarios, mejorar la eficiencia energética y asegurar una mayor consistencia entre lotes. A ello se suma una creciente preocupación por reducir el consumo de agua, utilizar energías renovables y privilegiar materias primas provenientes de productores locales.
Desafíos del mercado
Pero el crecimiento del sector también plantea nuevos desafíos. La competencia se ha intensificado, los costos de insumos importados continúan presionando los márgenes y abrir nuevos mercados sigue siendo una necesidad para muchas cervecerías independientes. En ese escenario, el canal gastronómico, la hotelería, los distribuidores especializados y el retail aparecen como aliados estratégicos para seguir expandiendo la categoría.
Precisamente allí es donde instancias como Espacio Food & Service adquieren un rol cada vez más relevante. La feria reúne cada año a más de 50 mil visitantes profesionales y tomadores de decisión del sector alimentario y gastronómico, consolidándose como un punto de encuentro para que productores, distribuidores, restaurantes, hoteles, supermercados y compradores generen nuevas oportunidades comerciales. En su próxima edición, el evento contará nuevamente con un pabellón dedicado a vinos, cervezas y licores, concebido como una vitrina especializada para productos con identidad y propuestas diferenciadas.
“Las cervecerías artesanales están viviendo una etapa de consolidación, porque hoy también es fundamental generar vínculos comerciales, llegar a nuevos clientes y mostrar el valor que hay detrás de cada marca. Espacio Food & Service reúne justamente a ese público profesional que busca novedades, calidad y propuestas con identidad, convirtiéndose en una plataforma concreta para impulsar el crecimiento de la industria”, afirma Andrés Ilabaca, gerente comercial de Espacio Food & Service.
El buen momento que vive la cerveza artesanal chilena demuestra que existe espacio para seguir creciendo. La demanda continúa expandiéndose, el consumidor valora cada vez más la diferenciación y la innovación no deja de abrir nuevas posibilidades. Para las cervecerías independientes, el siguiente paso parece claro: además de elaborar grandes productos, resulta clave estar presentes donde se construyen las relaciones comerciales que marcarán el desarrollo de la industria en los próximos años.