Con una trayectoria que combina tradición familiar e innovación constante, Helados Madel se consolida como un aliado estratégico para negocios que buscan integrar helados de calidad en su oferta, con soluciones pensadas para cada tipo de cliente.
Fundada en 1975 como un emprendimiento familiar en Santiago, Helados Madel ha recorrido un camino de cinco décadas, consolidándose como una de las marcas más reconocidas de la industria heladera chilena. Su propuesta —una combinación de sabor, calidad y cercanía— ha evolucionado para atender a múltiples canales de venta: restaurantes, cafeterías, almacenes, heladerías y distribuidores.
Hoy, la compañía opera desde una planta de 2.600 m² equipada con tecnología de última generación, lo que permite abastecer una red nacional con un portafolio variado, confiable y competitivo.
Una marca pensada para negocios
Madel ofrece soluciones flexibles para distintos tipos de clientes: Helado a granel: formatos de 10L y 4.8L para cafeterías, hoteles, restaurantes, casinos o catering. Con más de 40 sabores, desde clásicos hasta propuestas únicas como «cola de mono» o «alfajor chileno», el granel permite ofrecer postres durante todo el año.
Helados de impulso: ideal para el comercio tradicional, incluye paletas de agua, crema, líneas bajas en calorías y la exitosa línea GIGA, conocida por su gran tamaño y cobertura de chocolate.
Tortas heladas: listas para servir, son ideales para cafeterías, almacenes o delivery de postres. Sabores como «cookies & cream», «merengue lúcuma» o «merengue frambuesa» aportan valor y atractivo visual.
Modelo de franquicias: Madel entrega a emprendedores un formato de heladería probado, accesible y rápido de implementar, con soporte en abastecimiento, diseño de tienda, capacitación y marketing.
Aunque se asocien al verano, los helados tienen demanda constante. Madel ha logrado mantener su presencia activa todo el año, gracias a su diversidad de formatos y a estrategias de comunicación cercanas, auténticas y con toda la experiencia que sus 50 años de historia aportan a su relación con sus clientes.
Uno de los sellos de la marca es ofrecer productos de alta calidad a precios accesibles, sin perder de vista la conexión emocional con el consumidor. Esto ha permitido a Madel convertirse no solo en un fabricante, sino en un verdadero socio comercial para miles de puntos de venta.
Con una red que sigue en expansión, Madel invita a nuevos distribuidores, emprendedores y negocios gastronómicos a sumar el helado a su propuesta comercial: “El helado puede ser un motor de crecimiento para tu negocio, y en Madel tenemos las herramientas y el producto para lograrlo.”



